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Bebés

Bebés

Todo es felicidad en el hogar por la llegada del nuevo miembro de la familia, pero ¿Cómo lo vamos a cuidar?

Estos tips nos serán de utilidad.

1. Cuanto más pequeños son, más se sobresaltan si nos acercamos precipitadamente. Primero hay que mantener contacto visual y hablarles. Luego, colocando una mano debajo de la cabeza y otra bajo el tronco, les levantamos con suavidad. No son tan frágiles como parecen, así que cojámosles con suavidad pero con firmeza.

2. Uno de los puntos más delicados de los bebés son los pompas. Por lo tanto, conviene cambiar su pañal con frecuencia y así evitar que se rocen. Aunque los súper pañales modernos los mantienen secos durante largas horas, el que la zona de la barriga esté húmeda no es nada bueno para la piel.

3. Cambiarles los pañales sobre una mesa o un cambiador es más cómodo para que la espalda de papá y mamá no sufra, pero hay que tener un cuidado extremo para evitar accidentes. Los bebés son capaces de girar su cuerpo y rodar a las pocas semanas.

4. Antes de poner un nuevo pañal, hay que limpiarle con suavidad y secarle muy bien, procurando que no quede nada de humedad entre los pliegues.

5. Durante las primeras semanas se puede bañar en el lavabo. Conviene colocar un protector para no golpearle accidentalmente contra el grifo. También puede usarse una bañerita.

6. Para asearlo, en principio bastaría con el agua tibia. Si usamos jabón, que sea neutro. Los polvos de talco están desaconsejados: podría inhalarlos.

7. Si el bebé tuviera miedo a la bañera, podemos sentarlo desnudo sin nada de agua, darle algún juguete y luego ir llenando la bañera poco a poco.

8. Al bañarlo, hay que cerrar primero el grifo del agua caliente y después el de la fría. Así, evitamos que si el grifo gotea, le caigan gotas de agua muy caliente.

9. La herida del cordón umbilical no necesita un vendaje especial mientras cicatriza. Se puede bañar al pequeño si luego secamos bien la zona del ombligo. Esa parte la lavaremos con una toalla mojada en agua tibia, luego la secamos y colocamos encima una gasa limpia. Si la herida supura o sangra, hay que consultar al pediatra.

10. La mayoría de los recién nacidos llevan demasiada ropa. Si están abrigados en exceso, pueden llegar a sufrir un sofocón: sudan y se sienten mal.

11. En los primeros meses es normal que el pequeño tenga las manos y los pies fríos. Pero si la piel a la altura de los omóplatos o la barriguita está caliente y seca, significa que no tiene frío.

12. Durante los primeros meses la cabecita del niño necesita apoyo. Cuando le tengamos en brazos, hay que sostenerla en todo momento con suavidad pero con firmeza. Los recién nacidos se asustan mucho cuando se les cae hacia un lado o hacia atrás.

13. Las uñas de los bebés crecen muy rápido. El mejor momento para cortárselas es cuando duermen profundamente. Debemos usar unas tijeras especiales para bebés, con punta redonda.

Fuente: serpadres.com