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Bebés

Bebés

Cuando eres primeriza no sabes nada de bebés o sabes lo que te han contado otras mamás

pero ¿Te han dicho que no debes hacer con tu bebé? Aquí algunas cosas.

-Sacudir al bebé: Un recién nacido no controla los músculos de su cuello, por lo que un movimiento brusco podría hacer que el cerebro se golpee y se generen moretones por debajo de las meninges, rompiendo las fibras nerviosas. Agitar al bebé podría causar lesiones en sus vasos sanguíneos cerebrales con trágicas consecuencias neurológicas, traumatismos craneoencefálicos o hasta la muerte. Se han asociado enfermedades como la epilepsia o trastornos cognitivos con este tipo de movimientos.

-Las caídas: Un bebé pequeño todavía está en etapa de desarrollo, por lo que sus huesos son muy frágiles aún. Por esta razón, una caída puede causar una severa lesión neurológica o, incluso, la muerte. Cuando los niños empiezan a caminar, las caídas son más seguidas y no tan graves; no obstante la proporción cabeza/cuerpo de un niño podría generar un traumatismo craneoencefálico con una caída fuerte. Los síntomas de una lesión grave son la pérdida de la conciencia y los vómitos.

-Desatorar al niño bruscamente si se ha atragantado con algo: Si tu pequeño se ha atorado con algún objeto, debes ponerlo boca abajo, apoyado sobre tu brazo, con su pecho sobre la mano. De esta manera podrás inclinarlo y darle 5 golpes secos en la espalda con tu otra mano. Si esta medida no tiene efecto, debes colocarlo boca arriba y golpearlo 5 veces en la región alta del abdomen. Debes llamar de inmediato a una ambulancia y no intentar desatorarlo bruscamente, sacudiéndolo o retirando el objeto si el niño está despierto. Si se ha desmayado puedes tratar de retirar el objeto si lo puedes ver, pero sin obstruir su boca.

-Adoptar extremos ante el llanto: Ni dejarlo llorar, ni correr poniendo en riego tu persona, es decir acude en cuanto lo escuches llorar, con velocidad pero con calma, para evitar que tengas una caida, o que tropieces con algo lastimandote, el llanto de tu bebé mientras acudes a verlo, te dirá cual es su necesidad.

-Exponerlo a la suciedad: De seguro muchas personas de tu entorno querrán tomar o tocar al bebé, pero debes procurar que quienes lo hagan tengan las manos limpias con un jabón antibacterial y que no esté en contacto directo con quienes tienen infecciones respiratorias o resfriados. Es recomendable que lo vacunes contra la tos ferina.

-Abrigarlo demasiado: Los bebés no pueden decirnos cuando tienen calor, por lo que es contraproducente abrigarlo en exceso.

Lo más importante es que dejes tus miedos de lado, y confíes en tu instinto, recuerda que tu bebé será tu guía y que aprenderás a base de prueba y error. ¡Tranquila!, todo saldrá perfecto.

Fuente: facemama.com
Foto: momentsbykelsey.files.wordpress.com