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Maternidad

Maternidad

Y no es precisamente el estereotipo que nos han mostrado.

La mamá perfecta existe, y esa eres tú, yo y todas aquellas mujeres que hayan decido ser madres.

Y es que el aceptar traer una vida nueva al mundo, no siempre es sencillo, con ello aceptamos cambios físicos y emocionales, aceptamos que nuestra vida y en ese momento nuestro cuerpo, no son sólo nuestros.

Nos enfrentamos a cambios emocionales enormes, a miedos, a dudas, a preguntas que antes de traer a ese maravilloso ser en nuestro vientre no nos hacíamos, por ejemplo, ¿Puedo tomar café? ¿Si me pinto las uñas le hace daño? ¿Podré salir a correr todavía? ¿Dónde compro ropa de maternidad? ¿Cómo es que está ropa tan pequeña cuesta tan caro?

Pero al llegar el momento en que conocemos a ese ser divino, todo vale la pena.

Sin embargo una nueva batalla nos espera, conocer a nuestro hijo, que no es tarea fácil, vencer el miedo a cargarlo, a bañarlo y a cambiarlo, dejar de dormir lo suficiente y considerar dos o tres horas de sueño seguidas como un lujo. Y todo para recibir como recompensa una dulce mirada, y con el paso de los meses, besos, abrazos y la palabra “Mamá”.

Cuando creemos que tenemos todo dominado, aprenden a caminar, es hora de dejar el pañal, de dejar el pecho o el biberón, de ir a al kínder. Y todo para que en el transcurso recibamos sonoras risas, lagrimas de cada caída que tuvimos la suerte de presenciar y consolar, pues eso los llevaría a dar sus primeros pasos, sus primeras palabras y nuestras primeras platicas con ellos.

Cuando creímos que ya nada podía ser más difícil, los vemos crecer más y más, los vemos enamorarse, y sufrir por amor, los vemos triunfar y fracasar también, y sin importar que pueda pasar estamos ahí.

Estamos para cuidarlos, amarlos, regañarlos, enseñarles, alimentarlos y vestirlos, para darles herramientas que los ayuden a ser una mejor versión de nosotras mismas.

Eso y todo lo que hagas por tu hijo te hacen una madre perfecta, perfecta a los ojos de ellos, al demostrar que tienes virtudes y defectos, que eres un ser humano capaz de dar hasta la vida misma por él o ella.

Recuerda siempre que tengas un mal día y también el mejor de ellos que eres una Mamá Perfecta.