All for Joomla All for Webmasters
 

Maternidad

Maternidad

Y no es precisamente la llegada del nuevo bebé.

Con la llegada del primer hijo aprendemos mucho, básicamente es quién nos enseña a ser mamás.

Aprendemos a cambiar pañales, preparan biberones o amamantar, hacer papillas, a dominar el arte de hacer más de una cosa a la vez, incluso con una mano.

Y justo cuando tenemos rutinas, conocimiento y dominio (o eso creemos) sobre la maternidad decidimos (o llega de sorpresa) un nuevo integrante a la familia, un hijo, un hermano, un ser nuevo y completamente diferente.

Seguramente piensas que los más difícil será el nuevo bebé, pues como ya te dije es un ser diferente, un desconocido. Pero que crees, no será así.

Sin duda lo más difícil será aprender a organizarte y dedicar tiempo a tu primogénito.

Quizá durante el segundo embarazo te sentiste un poco más cansada que en el anterior lo cual es completamente normal, pues ahora no sólo debías cuidar de ti y del ser que venía en camino sino también del hijo que ya tenías, quién demandaba tu atención y tu cariño.

Ahora que el hermanito llegó eso no va a cambiar, quizá notes algunos retrocesos o cambios en su actitud, como que comience a mojar la cama nuevamente (si es que ya había dejado el pañal), que quiera dormir contigo, que despierte por las noches, que este más irritable o sensible, no te asustes, es normal. Anteriormente el o ella era el centro de atención y ahora deberá compartirte con alguien que aún no conoce.

Ya eres mamá, y los conocimientos básicos ya los tienes, lo difícil viene ahora, pues habrá que encontrar un equilibrio para dedicarte a tu bebé, a ti y al hermano mayor.

Tu primogénito necesita que le digas una y otra vez que lo amas con todo tu corazón, necesita pasar tiempo contigo, necesita que le tengas paciencia y entiendas que, aunque no sea así se siente desplazado, siente que alguien más llego a tomar lo que era suyo.

Sé que entre el cansancio y las develadas te va a ser complicado ser pura felicidad, pero se paciente, si hace algún berrinche y te desesperas no le grites, se encuentra en un estado tan vulnerable como el tuyo, algo ha cambiado y ajustarse tomará su tiempo.

Busca el apoyo de tus seres queridos, pero que sea para que te aminoren el trabajo en casa, para vigilar a tu bebé que por lo pronto sólo duerme, come y descome, que la ayuda que te brinden sea para invertir tiempo en ti y tu recuperación, así como para pasar tiempo con tu primer amor de mamá.

Si te sentiste abrumada la primera vez que te convertiste en mamá esta vez no será la excepción, pero de igual manera pasará, y poco a poco encontraras de nuevo el equilibrio, tendrás días caóticos, días buenos, días grises y otros llenos de colores, pero sin duda alguna tendrás más amor del que alguna vez imaginaste.