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Maternidad

Maternidad

Es increíble los cambios que experimentó nuestro cuerpo a lo largo de los nueve meses de embarazo;

Y esos cambios también dejaron registro en nosotros..

Poco a poco y con los días, las cosas vuelven a su lugar natural, aunque algunas veces hay que ayudar a nuestro cuerpo con un poco con la dieta y algo de actividad física.

Ahora que tu bebé ya es un poco más grande, te has organizado con todo lo que es su atención y cuentas con un poco más de tiempo para tí, al observar tu cuerpo, descubres en tu piel algunas secuelas resultado del embarazo por lo que es importante saber como cuidarla ahora que el embarazo terminó.

MANCHAS OSCURAS EN EL ROSTRO

El cuerpo sufre cambios hormonales y químicos durante el embarazo, una de las consecuencias visibles en la piel de estos cambios son las manchas oscuras, llamadas cloasmas, popularmente conocido como “paño”, que no son más que cambios en la pigmentación.

Generalmente, desaparecen con el tiempo, lo mismo que la línea oscura que se forma en el vientre llamada línea negra. Según los especialistas, las personas de tez más son más propensos a sufrir estos cambios en la pigmentación de la piel.

Otro factor que puede influir en la aparición de estas manchas oscuras, es el uso de las píldoras anticonceptivas, ya que estas modifican nuestro organismo a nivel hormonal.

Aplicar tanto en invierno, como en verano, dos o tres veces por día protector solar con un factor de protección de 60 o más puede ayudar así como acudir con el dermatólogo y preguntar la posibilidad de realizar un peeling en esa zona, aunque con el protector solar las mancha pueden aclarar. El uso de crema de concha nácar por la noche también es una solución, aplícala en el rostro limpio y retírala por la mañana con un poco de agua tibia.

No olvides nunca desmaquillarte antes de dormir, y/o lavar tu rostro tanto en la noche como en la mañana, utilizando un jabón para tu tipo de piel.

COMBATIR LAS ESTRIAS

Las estrías son cicatrices en la piel que muy difícilmente desaparecen, pero se pueden hacer menos perceptibles con el pasar de los meses, siendo al principio de un color púrpura/rojizo, para luego volverse rosadas.

Las cremas con ingredientes que actúan como cicatrizantes como la rosa mosqueta y la vitamina K, estimulan la producción de colágeno para reparar la piel dañada.

La constancia es clave para el tratamiento de las estrías. No debes olvidar aplicarlas dos veces al día, por la mañana y por la noche, con movimientos circulares en la zona de los afectadas, que suelen ser los glúteos y piernas, abdomen y parte baja de la espalda.

RECUPERAR LA ELASTICIDAD Y FIRMEZA DE LA PIEL

La hidratación de la piel debe ser una rutina diaria, y más después del parto.

Los aceites vegetales son una buena opción para hidratar la piel a fondo, debido a su textura suave y agradable para además darte un masaje reafirmante.

Elige aceites o cremas que contribuyan a la firmeza y ayuden a reestructurar los tejidos, como los aceites de Argán, de almendras dulces o aguacate, el de rosa mosqueta, centella asiática y jojoba, eso sí, previamente diluidos.

Si prefieres la textura de las cremas puedes optar por alguna con ingredientes hidratantes, propiedades reafirmantes y reestructurantes, como elastina, aceite de karité, colágeno y vitamina E.

Si tu piel está muy reseca, puedes elegir una crema nutritiva específica para pieles secas.

NUTRIR LA PIEL POR DENTRO

La piel después del parto puede verse opaca y sin vitalidad. La alimentación y el agua pueden hacer mucho para ayudar a mejorar su aspecto, de hecho vital que la piel sea nutrida desde adentro.

Aumentar el consumo de frutas y verduras, de alimentos antioxidantes, ricos en vitaminas y minerales que contribuyan a la producción de colágeno, sin olvidar los cereales y el omega 3, presente principalmente en los pescados grasos.

Fuentes consultadas: iMujer , bebesymas.