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Embarazo

Embarazo

INCOMODIDADES DEL POSTPARTO.

Porque tu cuerpo se ajusta de nuevo y lidiar con esto será parte de ello.

Después del nacimiento de ese nuevo ser, el cuerpo y la mente atraviesan por muchos cambios los cuales son normales. Estos cambios o ajustes, en realidad deberían llamarse incomodidades que se viven durante el postparto y es mejor que las conozcas antes para "sobrellevarlas" lo mejor posible.

Porque de los entuertos, al sudor o el estreñimiento, nadie te habla, mucho menos lo viven las felices mamás que reposan en la cama junto a su bebé en la televisión y comerciales, pero son perfectamente normales y reales, y lo más importante todas las madres, primerizas o no, lo van a experimentar.

ENTUERTOS

Durante el parto, quedan vasos sanguíneos abiertos en el útero, que empiezan a sellarse gracias a estas contracciones, que se dan tras el parto y que favorecen que el útero vuelva a su tamaño habitual.

Para ayudar al correcto sellado de los vasos sanguíneos, es muy importante la estimulación mamaria, de modo que cada vez que amamantamos, al liberarse la hormona oxitocina, se producirán estas contracciones en el útero. Recuerda que si el dolor en estos momentos es intenso y persistente debes acudir al médico, pues podría tratarse de la retención de la placenta, un fenómeno poco frecuente pero peligroso en el postparto.

LOQUIOS

El sangrado que se origina en el parto no termina ahí. Después vendrá un proceso fisiológico natural, los loquios, que son consecuencia de los entuertos que producen la expulsión de residuos uterinos de sangre, moco cervical, restos placentarios, etc.

Este es un sangrado normal que en los primeros tres días son más abundantes, rojos y están constituidos por sangre y vernix caseosa; conforme transcurren los días son menos abundantes y se van aclarando. Este sangrado dura entre seis y ocho semanas después del nacimiento del bebé. No hay de qué preocuparse, a menos que se produzca un aumento repentino o un mal olor.

PANCITA DE EMBARAZADA

El vientre de mamá no queda como antes después de dar a luz. Las nuevas mamis tienen pancita así que no te agobies porque no quedaste como la actriz que también acaba de tener bebé en ese programa que te gusta (después de todo no era un embarazo real).

A pesar de la labor de los entuertos para reducir el útero a su tamaño anterior, aún pasarán algunos meses para poder desinflamar ese vientre que llevó a tu bebé con tanto amor.

De hecho, aún después del nacimiento parece que seguimos embarazadas. Eso sí, un muy buen tip es evitar este comentario a la nueva mamá (si no eres tú) o tómatelo con humor si te lo hacen a ti, sé que no será fácil pues la sensibilidad la tienes a flor de piel.

Además, la pancita queda muy flácida debido a que los músculos abdominales se estiraron mucho durante el embarazo. Tu cuerpo necesita meses, una alimentación sana y ejercicio (aprobado por el médico) para volver a estar como antes o lo más recuperado posible, pues hay detalles, como las estrías que ya no se van.

 

CAMBIOS EN EL PECHO

Al segundo o tercer día se “baja” la leche, cuando aumenta la producción de ésta, los senos, experimentan sensaciones más o menos incómodas: como hormigueo, inflamación y dureza en ellos.

No suele ser un dolor muy intenso, aunque sí para algunas. Para aliviarlo puedes aplicar paños tibios entre las tomas (no en la areola) para aliviar la tensión de la ingurgitación mamaria.

LA MEJOR MANERA DE EVITAR ESTE DOLOR Y LOGRAR QUE LA SUBIDA DE LECHE SEA PROGRESIVA Y MENOS INCÓMODA ES PEGAR AL BEBÉ DESDE EL NACIMIENTO Y CON BASTANTE FRECUENCIA. (LIBRE DEMANDA)

Si lo que se produce es un dolor intenso en los pechos, enrojecimiento y endurecimiento podemos estar ante un signo de mastitis o inflamación mamaria acompañada de malestar general y fiebre. Recordemos que el primer indicio de que algo no va bien en los primeros días de lactancia es la congestión mamaria, que puede derivar en mastitis si no se soluciona.

 

SUDORACIÓN EN EL POSTPARTO

La mayoría mamás pueden experimentar una sudoración excesiva durante los primeros días del postparto. Pero no hay de qué preocuparse, lo más que puede que puede suceder es que haya que cambiar las sábanas con frecuencia y que mojemos la cara de los que nos visitan al saludarnos. Se trata de un proceso fisiológico normal, consecuencia del aumento de líquidos en el organismo durante el embarazo.

El incremento de agua en los tejidos se irá eliminando durante las primeras semanas de puerperio a través de la orina y el sudor. Así que consume suficientes líquidos para mantenerte hidratada.

GASES EN EL POSTPARTO

Nuestro sistema digestivo esta en reacomodo y trabaja lentamente por lo que se pueden producir gases en el postparto. Esto sucede con mayor frecuencia después de un parto por cesárea, debido a que la actividad del intestino se paraliza como consecuencia de la anestesia.

Lo mejor es beber y comer en pocas cantidades y empezar a moverse en cuanto sea posible para restaurar el tránsito intestinal. Por suerte, se trata de una molestia pasajera que hemos de eliminar de forma natural.

PÉRDIDAS DE ORINA

Durante el embarazo, el suelo pélvico ha cargado mucho peso y ese esfuerzo deja secuelas. Casi el 40% de las embarazadas padece incontinencia urinaria, un problema que puede continuar después del parto. 

Esta zona requiere ejercicios específicos para recuperar su tono muscular y así evitar que se salgan algunas gotas de orina al estornudar, toser, reír... o hacer cualquier esfuerzo.

HAY QUE FORTALECER EL SUELO PÉLVICO DESDE MUCHO ANTES DE TENER AL BEBÉ, PARA EVITAR LAS PERDIDAS DE ORINA DURANTE EL EMBARAZO Y EN EL POSTPARTO.

Los ejercicios que pueden ayudarnos a dar fortaleza al suelo pélvico son:

los ejercicios de Kegel durante el embarazo y después del parto y los abdominales hipopresivos.

ESTREÑIMIENTO EN EL POSTPARTO

Es probable que tardemos varios días en ir al baño con normalidad, debido a la ralentización intestinal, la falta de fuerza en la zona abdominal y cierta inmovilidad (especialmente tras una cesárea), esto propicia condiciones para que el cuerpo no pueda evacuar o provocando las temidas hemorroides.

HEMORROIDES EN EL POSTPARTO

Quizá te salvaste de tenerlas durante el embarazo, pero tras el esfuerzo del parto seguramente harán su aparición. Las hemorroides en el postparto, son una consecuencia del esfuerzo, de la dilatación vascular y del estreñimiento y que hacen del momento del ir al baño de los más temidos los días siguientes al alumbramiento.

Para aliviar momentáneamente el dolor de las hemorroides, puedes tomar los famosos baños de asiento con agua templada (si está muy fría o muy caliente se empeoran los síntomas). La limpieza de la zona es fundamental así que puedes usar toallitas húmedas ya que son más suaves.

Para evitar las hemorroides y reducir el estreñimiento es recomendable incluir fibra en tu alimentación, iniciar el movimiento corporal cuanto antes, aunque sea caminar un poco dentro de casa y claro si el médico lo autoriza.

Como puedes ver son incomodidades normales y lo mejor es que son pasajeras, cuando menos lo esperes serán solo parte de tu pasado y un recuerdo de cómo después de haber dado vida tu cuerpo se toma su tiempo para volver a recuperarse. No te desesperes, tranquila.

 

 

fuente consultada: bebés y más