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Lactancia

Lactancia

CRISIS DE CRECIMIENTO

Sin duda uno de los retos de la lactancia

Las crisis de crecimiento se presentan durante el periodo de lactancia y para nosotras como mamás son difíciles de identificar, por lo que cuando se hacen presentes nos hacen dudar sobre nuestra capacidad de producir alimento suficiente para nuestros peques.

Y es que la producción de leche materna se regula a través de la demanda de la misma, es decir mientras más demanda haya mayor cantidad de leche produces. Por eso la importancia de la libre demanda.

Seguramente a este punto te estás preguntando qué es una crisis de crecimiento, pues bien, se conoce como crisis de crecimiento a aquellos momentos en donde pareciera que tu bebé no está satisfecho con la cantidad de leche que produces. “Es que no lo lleno” ¿Te suena familiar?

Por suerte la mayoría de los bebés pasan por ellas en edades muy parecidas permitiendo así que sea más sencillos entender este comportamiento.

Son momentos muy precisos durante la lactancia en los que de manera repentina el bebé parece molestarse y no querer succionar. O bien lo opuesto, parece que lo único que quiere es estar pegado al pecho y aun así no se llena.

Pero, ¿qué se hace ante una crisis de crecimiento? Ser paciente, es algo normal así que relájate, no te agobies. ¿Piensan en destetar ahora? Probablemente no sea el mejor momento, deja que pase la crisis y después toma la mejor decisión para ti y tu bebé.

 ¿CUÁNDO SE PRESENTAN LAS CRISIS DE CRECIMIENTO?

Como te mencionaba hace un momento estas crisis o brotes se hacen presentes en edades y momentos específicos.

15 – 20 días de nacido:

  • Quiere ser amamantado con frecuencia, es decir, no sueltan el pecho o piden de comer cada 30 minutos.
  • Puede llorar con desesperación si no tiene el pecho en la boca.
  • Devuelve leche en cantidades considerables, pero quieren seguir pegados al pecho.
  • Este brote dura aproximadamente de 3 a 4 días. Tu producción de leche aumenta que es lo que tu bebé necesitaba y ahora volverá a hacer sus tomas más espaciada.

6 - 7 Semanas de nacido:

  • La composición de la leche cambia tomando un sabor un poco salado.
  • Nuevamente tu bebé necesita más leche.
  • Se siente molesto ante el nuevo sabor de la leche, mostrando un comportamiento como el siguiente: Succiona y de inmediato se inquieta, se arquea, aprieta las piernitas, jalonea el pezón y llora aun con el pecho en la boca.
  • Esta crisis dura aproximadamente 1 semana cuando la composición de la leche se regulariza y el bebé recupera su comportamiento previo al brote.

 

3 meses:

  • Es la más conocida, delicada, compleja y prologada, ya que tarda aproximadamente un mes en regularizarse.
  • El bebé que disfrutaba de estar largo rato prendido al pecho ahora sólo hace tomas extremadamente cortas.
  • Como mamá, los pechos se notan blandos, haciéndonos pensar que estamos produciendo poca leche.
  • Parece que el bebé succiona bien y con calma cuando está dormido.
  • El bebé hace popo con poca frecuencia.
  • Tu cuerpo es tan maravilloso que modifica el sistema de producción de leche para mejorar el proceso. Ahora la glándula mamaria es capaz de elaborar leche en el momento en que tu bebé lo pida, este proceso tarda alrededor de 2 minutos.
  • Sin embargo, el bebé puede mostrarse molesto ante el cambio pues estaba acostumbrado a recibir su toma inmediatamente.
  • En este brote es en el que más mamás renuncian a la lactancia, pues al pensar que no hay leche suficiente o que su bebé rechaza el pecho, optan por cambiar a dar leche de fórmula.

6 meses:

  • No todos los bebés pasan por ella.
  • Ahora que empezamos con la alimentación complementaria, tienen pocos deseos de amamantados, casi nulos.
  • El verdadero problema aquí es que a veces pensamos que la comida los satisface y la leche ya no es necesaria.
  • Este brote por lo general termina una vez que se acostumbran a los nuevos alimentos.

 

1 año:

  • Cumplir un año amamantando es todo un logro, pero muchas veces no es fácil porque la presión social es bastante para dejar de hacerlo.
  • Por lo general te van a decir que si le quitas el pecho va a comer más, pero no es así. De hecho, al cumplir un año con frecuencia los niños pierden un poco de interés por la comida o comienzan a ingerir ciertos alimento en pequeñas cantidades.
  • La velocidad de crecimiento disminuye (bien dicen que nunca crecerán tan rápido como en su primer año de vida) lo que provoca un bajón en la ingesta de alimentos, aunque no por eso dejan de pedir pecho.
  • Dejar de lactar para que coma más sólo hace que reciba menos alimento, porque, aunque te digan que tu leche ya no lo nutre, la verdad es que sigue siendo lo mejor que puedas darle puesto que ésta cambia, ofreciendo así lo que tu peque necesita.
  • El proceso de regularización puede durar más o menos 3 meses.

 

2 años:

  • Cada vez somos más las mamás que lactamos durante los primeros dos años de vida de nuestros bebés y es justo aquí en donde llega la última crisis, en la que parecen recién nacido nuevamente.
  • No piden pecho, lo exigen.
  • Ya son más independientes, lo que en muchas ocasiones les produce cierta inseguridad, por lo que buscan confort y tranquilidad en el pecho de mamá.

¿CÓMO SUPERARLAS?

Ahora ya sabes que son y cuándo se presentan, por lo que podrás estar más alerta ante cualquier cambio.

Algunos consejos para superarlas son:

  1. Nunca obligues a tu bebé a tomar el pecho, pues podría resultar en un rechazo real cuando se trataba de algo pasajero.
  2. Cuando hay un brote, amamantar con la luz apagada y en silencio puede ser muy útil, pues al existir poca estimulación externa las tomas son más tranquilas.
  3. No esperes a que tu bebé llore para pegarlo a tu pecho, se pondrá ansioso y succionará con desesperación.
  4. Por último y muy muy importante ten paciencia. Sé que no es tan fácil como se lee pero recuerda que estas crisis son pasajeras y cuando menos lo esperes habrá terminado.

Fuentes: Alba Lactancia / Asesoras de lactancia Online.