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Maternidad

Maternidad

Porque con la maternidad también nace la culpa.

La llegada de un hijo nos cambia la vida, nos llena de felicidad, de tristeza, de miedos, de angustias, nos hace sentir sumamente agradecidas con la vida por su existencia, pero curiosamente también nos hace sentir culpables por TODO.

Y no es a causa de la llegada de ese pedazo de cielo, NO, es por cuestiones sociales. La sociedad hoy en día nos exige tanto, corrijo, nos hace exigirnos tanto que empezamos a sentir una culpa inmensa por cada decisión que tomamos, cuestionamos cada acción que realizamos, a tal grado que en muchas ocasiones nos llenamos de estrés y de más dudas y temores de los necesarios.

Aún recuerdo cuando nació mi primer hijo, estaba agotada físicamente y comenzado el post parto del que nadie te dice nada, en ese entonces me encontraba en casa de mi mamá, por las mañanas ella salía a trabajar y mis hermanos se dirigían a la escuela por lo que la pasaba sola con mi bebé. No fue fácil, debo confesar. Como buena primeriza checaba la respiración de mi bebé cada 5 minutos, quería dormir, pero tenía miedo de caer tan profundamente que no lo escucharía y si no despertaba a tiempo le pasara algo, no quería ni pararme al baño, a veces lo tomaba en brazos y con el cargado me ponía a arreglar mi habitación porque como iba a estar acostada solamente, TODAS LAS MAMÁS TIENEN A SUS HIJOS Y LUEGO LUEGO YA ESTÁN HACIENDO DE TODO EN CASA, así que estar descansando me hacia sentir culpable.

Esperaba a que hubiera alguien en casa para poder dormir o tomar un baño, pero lo hacia deprisa porque COMO IBA A DEJAR A MI HIJO ENCARGADO, ERA MI RESPONSABILIDAD así que tomaba una siesta corta y me bañaba en 5 minutos, para no sentirme culpable, mejor dicho, para no sentirme más culpable por dejarlo a cargo de alguien más.

Cuando creció un poco más y con él sus necesidades, decidí que debía buscar un trabajo, tenía ganas de desarrollarme también de forma profesional y esto a su vez me hacia sentir culpa, porque COMO ERA POSIBLE PENSAR EN DEJAR A MI HIJO POR SALIR A TRABAJAR, sin embargo, era una necesidad en mi familia y para mi persona.

Busque un trabajo que me permitiera salir a tiempo y pasar las tardes con mi hijo, y aunque contábamos con el apoyo de sus abuelos paternos para su cuidado, optamos por meterlo a una guardería. En su primer día la culpa no me dejo tranquila. 

El tiempo paso y logramos adaptarnos, por las mañanas el iba a la guardería y yo al trabajo y por las tardes la pasábamos juntos, la dinámica iba viento en popa, pero debo confesar que a veces me daban ganas de tener un tiempo para mi, pero me sentía culpable por desear un momento a solas, ¿pensaría mi hijo que no lo quiero? ¿Qué diría la gente de que estoy pensando en mí? ¿será normal desear un espacio para mi?

Y conforme ha pasado el tiempo y la bimaternidad llegó a mi vida, la culpa sigue ahí, no se va, no me abandona. 

Decidí hacer lactancia mixta, y no falto quien me hiciera sentir mal por no dar leche materna de forma exclusiva, opté por dar papilla natural hecha en casa y gerber, y siempre hubo quienes me dijeran que estaba envenenado a mi hijo con eso (imaginen como me sentía con esos comentarios), elegí dar agua natural, de sabor,  jugos naturales y de cajita (y muchos me dijeron es lo peor que le puedes dar a tus hijos, escogí dar a mis hijos de todo un poco, procesados, orgánicos, caseros, comprados, de TODO y siempre me he topado con personas que despiertan en mi la culpa por cada decisión tomada.

Los bebés no vienen con un manual, por lo que aprendemos junto con ellos, cada maternidad es diferente y a pesar de ellos hay cosas en común, como la culpabilidad que nos hacen cargar a cuestas.

Ser mamá no es fácil, y ser mamá culpable mucho menos, pero es algo con lo quedemos aprender a lidiar y dejar que no nos afecte, ese sentimiento aunque no lo queramos muchas veces estará ahí, pero la verdad es que es parte de nosotras, es uno de esos sentimientos abrumadores que llegan con la maternidad, pero definitivamente hay que dedicarle poco tiempo pues hay muchas más razones por las cuales sentirnos felices y realizadas que por las cuales sentirnos culpables ¿no lo creen?