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Maternidad

Maternidad

 Ser una buena madre es más facil de lo que creemos.

Todas las mamás buscamos ser la mejor mamá que nuestros hijos puedan tener, y lograrlo es más fácil de lo que pensamos, sólo hay que tener las siguientes cualidades las cuales estoy segura que todas poseemos.

  1. Ser felices: investigación tras investigación plantea que la felicidad de los padres conlleva por lo general al bienestar de los hijos y ayuda a que estos alcancen con más facilidad sus metas y objetivos. “Las madres felices son las mejores madres”. Por lo que no debes dejar de hacer aquello que te haga feliz, busca siempre darte un espacio para hacer lo que te haga sentir bien. Sigue trabajando, sigue desarrollando profesional y personalmente, mímate y ámate para que puedas seguir dando lo mejor de ti.
  1. Vivir sin estrés y no demasiado ocupada: Parece algo imposible, pues la mayoría de nosotras como mamás tenemos lapsos en los que vivimos bajo estrés constante pero, como madres es necesario tener la habilidad de estar presentes y ser pacientes. Este es uno de los mejores regalos que le podemos darle a nuestros hijos. Es difícil mantener la paciencia ante la presión del día a día pero es importante aprender técnicas de relajación – meditación, yoga, ejercicios de respiración-  para trabajar nuestra paciencia y poder estar realmente presente cuando estamos con nuestros pequeños.
  1. Vivir en una relación romántica feliz: Porque antes de ser na familia, fuimos una pareja y eso es algo que novelemos olvidar ni mucho menos dejar de lado. Pocas cosas en la vida son más importantes para nuestra felicidad  que nuestra vida amorosa. Si vivimos en una relación armoniosa y sin conflictos (o los menos posibles porque estar de acuerdo en todo no siempre será posible) nuestros hijos tendrán como ejemplo una relación sana que los ayudará en sus propias relaciones tanto de amistad y como de pareja.
  1. Determinar los límites y mantenerlos: Esto puede ser de las tareas más difíciles que enfrentamos como padres, pero sin duda es uno de las más importantes y hacerlo con amor y respeto siempre será lo mejor para todos en la familia. Debemos ser la mamá de nuestros hijos y no sólo amigas. Esto significa decir “no” cuando es necesario inclusive cuando ese “no” pueda dolernos más a nosotras que a ellos. Debemos establecer reglas y respetarlas pues esto es clave para su formación.
  1. Ser cariñosa y afectiva: Esto no es tan complicado pues los amamos desde antes de conocerlos. No debemos dejar de demostrarles nuestro amor y cariño, inclusive cuando estamos enojados con ellos, pues el amor no se condiciona a sólo un buen comportamiento. Debemos disciplinarlos, eso es una realidad y podemos hacerlo con respeto y sin dejar de demostrar nuestro amor incondicional.  Ellos deben saberse amados en las buenas y en las malas.
  1. Permitir que cometan errores: Sé que puede ser difícil, pues queremos evitarles penas y es que esa es nuestra naturaleza como mamás, ésta nos hace ser protectoras y es así como tratamos de evitarles que cometan errores, sobre todo aquellos que más les van a doler. Sin embargo, de esta forma no los dejamos ser independientes y formarse realmente como adultos dejando que aprendan de sus propios errores, pues nadie experimenta en cabeza ajena.
  1. Ser comprensiva y promover la independencia: Enseñarlos a que tomen sus propias decisiones, a escuchar su propia voz, es una lección valiosa que debemos dar a nuestros pequeños, es su vida y no se trata de lo que mami quiera para ellos (al menos no todo el tiempo) pero sí de lo que ellos quieran para sí mismos y nuestra labor es enseñarles para que llegado el momento sepan escoger que sí y que no es lo que desean tener en su vida.
  1. Promover buenos hábitos familiares: Recordemos la frase de “el ejemplo arrastra” por que es importante inculcar hábitos diarios que brinden emociones positivas como apreciación, confianza y compasión, en lugar de posesión -“tener derecho a” o “merecerse todo”. Como por ejemplo: Dar gracias por los alimentos recibidos, por un nuevo día y por la familia. Permíteles tiempo libre después de la escuela para que jueguen un rato libremente y desarrollen su imaginación y felicidad. Establece rutinas que les permitan administrar su tiempo, pues éstas además de ayudarles les brindan seguridad al saber lo que pueden esperar. 
  1. Halagar la constancia en el trabajo en vez del talento natural: Y es que un cumplido a nadie le cae mal, y a los niños menos. Para lograr tener éxito en cualquier  área debemos esforzarnos e invertir tiempo. Nada se gana de gratis en la vida inclusive si tienes talento natural y reconocerlo ayudara a que no se rinda y se levante cuando sienta que ha fallado.  
  1. No somos perfectas: La perfección es subjetiva y la sociedad se ha encargado de hacer que cada vez más nos exigimos a nosotras ser aquel modelo que ellos mismos nos han impuesto, sin embargo somos perfectas siendo buenas madres y las mamás que nuestros hijos necesitan. La perfección o la búsqueda de la perfección es una forma de infelicidad.; es una vida llena de temor a no ser suficientemente buenas. Y si ese sentimiento no lo queremos para nosotras, mucho menos para nuestros hijos. Busquemos hijos felices, no perfectos. Démosles espacio y dejemos que cometan errores, que se ensucien con tierra, que caminen descalzos, que hagan un desastre, que sean niños pues no volverán a serlo de nuevo.